El oro potable de Francisco Antonio (1550-1623)

Tomad un bloque de estaño y quemadlo en una cacerola de hierro (poniéndola al rojo vivo antes de introducir el bloque de estaño en ella), manteniendo un fuego continuo debajo, y removiendo siempre hasta que se convierta en cenizas. Algunas serán rojas, y estarán quemando durante un día o, como mínimo, durante medio día. Debéis removerlo con un hurgón pequeño de hierro, cuyo mango mida dos pies de largo.

G.H.M. hizo una cacerola de hierro de un pie y medio de largo y uno de ancho y de una profundidad de dos pulgadas; y construyó un horno en una chimenea con barras de hierro en la base donde colocaba la cacerola, y un lugar debajo donde encender el fuego. De esta manera se quemaba antes (a saber, al cabo de medio día) y el humo no le afectaba.

Guardad las cenizas en un recipiente de cristal bien tapado.

Tomad cuatro onzas de estas cenizas y tres pintas del vinagre de vino tinto más fuerte y ponedlas en un recipiente de tipo orinal, colocando primero las cenizas. Tapad la vasija con lodo y dejadla reposar en un recipiente para Baño María caliente durante diez días, al término de los cuales la extraéis y la ponéis en un lugar frío, dejándola reposar allí durante dos o tres días completos para que los residuos sedimenten en el fondo. Debéis agitar el recipiente seis o siete veces cada día.

Lo que haya quedado limpio vertedlo sin filtrar en un cuenco de cristal a lo largo de dos o tres hilos de lana y destiladlo en un alambique de cristal hasta que el producto se aposente completamente. Verted esta agua destilada sobre cuatro onzas de cenizas frescas –de las cenizas de las que fue filtrado el primer licor– y añadid también un cuarto de vinagre fuerte de vino tinto. Enlodad el cristal como habéis hecho anteriormente, ponedlo en el Baño María y dejadlo que se digiera durante diez días; luego filtrad esto y destiladlo igual que antes. Por tercera vez, verted una pinta de vinagre sobre estas cenizas y ponedlo en Balneum durante diez días; filtradlo y destiladlo tal como ya se ha indicado. Después de la tercera infusión, desechad las cenizas.

Destilad todas las infusiones aparte, hasta que el licor claramente se haya destilado por completo. Tomad esta agua tan pronto como se destile y vertedla sobre cenizas nuevas, manteniendo el peso y el orden. Repetid siete veces las infusiones, filtrados y destilaciones. Así obtendréis, a partir de esta agua, el menstruum que buscábais.

El Obispo le dio al Dr. Antonie 30 chelines por un cuarto de menstruum. Tomad una onza de oro puro refinado (que cuesta 3 libras, 13 chelines y 4 peniques), echadlo en un acuñador y limadlo con una lima fina hasta convertirlo en polvo. Poned esta onza de oro pulverizado en un pote calcinado y llenadlo casi completamente de sal blanca. Ponedlo entre brasas, donde deberá permanecer siempre caliente durante cuatro horas (si está a demasiada temperatura la sal se derretirá). Finalizadas las cuatro horas, apartadlo y dejadlo enfriar; luego colocadlo en un mortero y trituradlo concienzudamente; ponedlo en el pote, calcinadlo, y trituradlo de nuevo. Repetid la operación cuatro o cinco veces: si es rojo y azul cuando lo extraéis, está perfectamente preparado.

Después de esta calcinación y trituración, ponedlo en un cuenco de cristal y llenadlo de agua hirviendo; removedlo durante un buen rato hasta que lo más grueso se deposite completamente en el fondo. Entonces arrojad el agua y repetid lo mismo; removed y dejadlo depositarse como antes. Repetid la operación de nuevo hasta que el agua, en reposo, no tenga sabor a sal. Haced esto durante dos o tres días.

De esta onza de oro, apenas habrá unos dieciséis o diecisiete granos que se habrán convertido en una fina cal blanca. Para separarla del oro dejad un poco de agua dulce en el cuenco y removed bien. La cal subirá a la superficie, y se separará del oro vertiéndola suavemente en otro cuenco. Si no emerge toda la cal blanca, poned un poco más de agua, removed de nuevo, y vertedla en el cuenco de la otra cal; dejad que se deposite y verted luego casi todo el agua, evaporando con calor el resto hasta que quede completamente seco. Ponedlo también en una vasija de cristal.

Entonces, poned el oro que todavía no sea cal en sal, tal como ya hemos dicho anteriormente, calcinadlo, y trituradlo nuevamente cuatro veces; después lavadlo, apartando la cal por el mismo procedimiento anterior. El oro que queda calcinadlo y lavadlo como antes, hasta que todo se convierta en cal.

Tomad una onza de esta y ponedla en una vasija de tipo orinal (de aproximadamente una pinta de capacidad), y añadid media pinta del menstruum. Colocad esta vasija en un Balneum caliente durante seis días (bien tapada con lodo), y agitadla a menudo cada día. Pasados los seis días, dejadla en reposo dos o tres días. Luego, tirad lo líquido con mucho cuidado para no alterar el residuo. Añadid menstruum fresco a este residuo, aunque no en tanta cantidad como al principio; y repetidlo por tercera vez, pero con menor cantidad que en la segunda. Luego tomad el residuo seco, que es la cal, y guardadlo.

Poned estos licores coloreados en un alambique de cristal y destiladlos en un Balneum, al principio con un fuego muy suave, hasta que todo lo líquido pueda ser apartado y lo que quede sea del espesor de la miel. Luego apartadlo y dejadlo enfriar. Entonces colocad el recipiente en un pote de tierra, poned cenizas a su alrededor en el interior del pote y colocad éste en un horno rápido pequeño. Encended un fuego debajo para que el cristal pueda permanecer muy caliente hasta que el residuo se vuelva negro y muy seco. Podéis mirar a través del alambique de cristal con la ayuda de una vela para saber cuándo se seca y se amontona. Entonces, apartad vuestro fuego y dejad enfriar completamente el cristal. Luego sacad la tierra negra. Habiendo extraído esta tierra negra, ponedla en un cuenco de cristal y trituradla con el fondo de otra vasija redonda hasta convertirla en polvo. Luego ponedla en un recipiente de cristal de tipo orinal, de aproximadamente una pinta de capacidad, y añadidle un poco más de media pinta de espíritu etílico. Colocad este recipiente en un sitio frío hasta que quede rojo, lo que sucederá al cabo de unos diez días. Agitadlo a menudo cada día hasta que en el espacio de tres días lo podáis verter. Entonces echad suavemente el licor transparente en un alambique de cristal o cualquier otro recipiente de cristal, hasta obtener más cantidad. Luego añadid más espíritu etílico al residuo y proceded como antes. Y si se colorea mucho, añadidle Spiritus Vini por tercera vez, de la misma forma en que lo hicisteis la primera. Mezclad todos estos licores coloreados y destiladlos hasta que el residuo (llamado tintura) sea tan espeso como un jarabe.

Tomad una onza de esta tintura y echadla en una pinta de vino blanco de Canarias, y así, cuando se clarifique, podréis beberlo, lo cual sucederá al cabo de un día y medio.

La Preparación del Vinagre para elaborar el Menstruum

Vasijas necesarias: conseguid tres o cuatro alambiques de cristal de un galón o dos de capacidad cada uno, y un Balneum cuadrado de dos pies y medio para que pueda contener varios recipientes al Baño María. Conseguid aproximadamente unos seis galones del más fuerte vinagre de vino tinto (el vinagre de clarete o de vino blanco es demasiado flojo), hecho de tinto, jerez o moscatel, y poned en marcha al mismo tiempo tantos alambiques como vuestro Balneum pueda contener. Poned aparte una pinta de lo que fluya en primer lugar, ya que es flojo y no apto para este uso. Destilad todo el resto hasta que el alambique quede seco. Lavad el alambique con un poco del primer fluido (la flema), limpiadlo con un trapo y secadlo. Luego echad en el alambique lo que destilásteis y proceded como antes, separando la primera pinta y repitiendo la operación cinco veces. Así pues, de un galón debéis obtener tres pintas del espíritu de vinagre, y de vuestros seis galones solamente dos galones y dos pintas. Y si vuestro espíritu es aún demasiado flojo, destiladlo todavía más.

Guardadlo en un recipiente de cristal tapado para elaborar con él vuestro menstruum. Debéis taparlo con un corcho y cubrirlo después con una piel.

Debéis proveeros de tres fuertes vasijas verdes para elaborar menstruum, de cuatro pintas de capacidad cada una, con esterillas alrededor de sus bases.

Para enlodarlas, ajustad a su boca un tapón de madera seca, previamente hervido y secado en el horno; fundid cera gruesa para tapar sus poros, y pegad bien un papel marrón encima de ello. Luego preparad lodo de arcilla, estiércol de caballo, y cenizas, y enlodadlo todo completamente.

Alambiques de cristal: Dos o tres para destilar las primeras infusiones en la tierra. Se necesitan tres o cuatro envases de vidrio verde, de tres o cuatro pintas de cada uno.

La norma de todas las destilaciones: Debéis pegar papel marrón en el cierre superior del alambique, y también debéis pegar el tubo receptor y el pico del alambique para que así no se escape ninguna fuerza.

Potes de calcinación: Debéis proveeros de una docena aproximadamente, puesto que muchos de ellos se romperán cuando sean sometidos a un fuego fuerte; así pues debéis mantener vuestro fuego suave.